Hay cosas que el dinero no puede comprar: Duncan Reid and The Big Heads

Cierto, hay cosas que el dinero no puede comprar y algunas de ellas son la pasión, la actitud y la ilusión. Duncan Reid y sus maravillosos The Big Heads son una excelente prueba de ello. El niño púpura, con un incombustible corazón de rock and roll, se dejó ver por algunos clubes españoles en una modesta, pero súper excitante gira de 7 fechas que perfectamente podría haberse bautizado como 8 días a la semana.

El antiguo miembro de The Boys llegó al TNT-Blues de Cox (Alicante) con la intención de dejarnos muy claro que cualquier tiempo pasado no tiene por qué ser necesariamente mejor. Y vaya si lo consiguió, ¡con creces! Pasemos a lo bueno, pasemos a la parte donde Duncan es un "primera clase" (Dios, esa canción debería ser ya un himno), en fin, a lo que iba, que las emociones me dispersan los pensamientos, decía que el Sr. Reid puede presumir, a día de hoy, de una producción discográfica con la suficiente enjundia como para reivindicarse como el gran ejecutor de pildoras power pop que, sin duda, es. Si no me crees, te invito a descubrir sus tres últimos trabajos (Little Big Heads, The Difficult Second Album y Bombs Away) para que puedas confirmar mis palabras. No estarás perdiendo el tiempo, te lo aseguro.

Y así fue como sucedió, con la artillería en perfecta disposición para el ataque (léase: Sophie, Karen y Nick) y sabedor del que controla la situación, Duncan Reid and The Big Heads subieron al escenario de la mítica sala de la Vega Baja alicantina para derrochar energía, pundonor, buenas canciones y grandes vibraciones entre el personal allí congregado para la ocasión. Lo que podría haber sido una insípida tarde de domingo, de repente se convirtió en algo mágico y luminoso.

Duncan Reid ha sabido rodearse de una banda joven e incluso vampirizarla, The Big Heads, compuesta por Sophie K Powers (guitarra), Nick Hughes (guitarra) y Karen Jones (batería) que sobre las tablas (y fuera de ellas) se convierte en una verdadera brigada de demolición. Duncan debe estar muy orgulloso de poder estar parapetado por estos fabulosos Big Heads y su complicidad. Para mí, el gran descubrimiento de la noche.

Repasaron muchas de las canciones de los tres discos anteriormente mencionados, tales como Bombs Away, C'mon Josephine, Shot in the Back, Let's Skip to the Good Bit, Montevideo, Rolling on, Baby Doll, C'est la Vie, Kelly's Gone Insane o 77 entre otras, aderezadas por un guiño a los Ramones con su Blitzkrieg Bop (ya sabéis, el Hey, ho, let's go!!) y el inevitable (entrañable) recordatorio a The Boys con Terminal Love y First Time. Casi dos horas de show de alto voltaje para gozada de la privilegiada afición asistente.

Lo dieron absolutamente todo, cuando yo, sinceramente, no esperaba tanto. ¡Muchas gracias, chicos!

¡Muchas gracias, Dany Microsurco y Toni Manresa, sin vosotros no habría días como este!

Así es la vida.