Los Vicentes, molar o morir

Los Vicentes
Vicente es el primer apellido que todos deberíamos lucir con orgullo en nuestro DNI. La banda liderada por el genuino Roberto El Gato Vicente se despacha bien a gusto en esta demoledora entrega sonora. Nuestro protagonista, de sobra conocido por méritos propios en el ambiente musical patrio, nos regala media hora de rock and roll a la vieja usanza y sin modernos aditivos diarreicos.

Molar o Morir es varonil, por eso le gusta a todos, a ellos y a ellas. Su sobredosis de escucha no produce efectos adversos ni secundarios. Dar saltos, bailar, mover los pies e incluso sentir espasmos incontrolados son síntomas totalmente normales y previsibles, no tienes por qué preocuparte. Molar o Morir se conserva perfectamente dentro de tu reproductor de Cd’s las 24 horas del día e incluso si ripeas sus canciones a mp3 notarás como tu PC mejora en velocidad. Molar o Morir está indicado para la sanación mental de babosos empedernidos, pedantes recalcitrantes y poperos en estado intermedio. Molar o Morir no es incompatible ni con el alcohol ni con el tabaco. Molar o Morir no necesita receta médica.

Si los Ramones fueron una familia feliz, Los Vicentes, doy fe, no le van a la zaga. Si los Clash y Motörhead reivindicaron su muerte o gloria, nuestros chicos prefieren molar o morir… yo también.

Molar o Morir no es para los tristes, tampoco para los periodistas o críticos musicales que prefieren desmenuzar la música como el que abre una lagartija por la barriga para explicarnos si hay influencias de fulanito o suena a menganito (como si el resto de los humanos fuéramos idiotas). Los Vicentes son personajes con el pedigrí suficientemente contrastado como para permitirse el lujo de ofrecerte rock and roll en pleno 2012 sin tener que estar descubriéndote la luna que ya ves todas las noches o reinventando géneros para que el locutor de turno tenga una nueva etiqueta en su diccionario particular.

Molar o Morir esconde joyitas como “La Edad de Oro” (seguro que sería canción de cabecera en mi cabina de Gasolinera), “Guárdame” (potencial single), “Soy molón” o la irreverente “Aquí se fuma” entre rescates como la remozada “Quiero ser dependienta de la calle Colón”, el imprescindible himno “V de Vicentes” o el homenaje a Farmacia de Guardia con su “Cazadora de cuero”. Molar o Morir es rock and roll de principio a fin cantado por El Gato con demasiado corazón que diría el bueno de Willy DeVille.

Molar o Morir es un trabajo con valores añadidos y que sería injusto dejar pasar desapercibidos… una preciosa presentación en digipack a cargo de Leviathan, músicos como Fede Ferocce Vicente, José Cuesta Vicente y Txoni Vicente, las colaboraciones de Javi Vela, Dioni Ortiz, Charly Glamour, Dani Rayos y el mismísimo José Manuel Casañ (Seguridad Social) que además de llevar a cabo la producción, participa en la composición de todas las canciones. Todo esto tamizado con maestría por Rafa Villalba y mezclado por el neoyorquino Mike Mariconda hace posible que cuando termines de oír este disco lo valores en justicia. Esto es rock and roll, esto es pasión y Roberto El Gato Vicente va sobrado de ambas virtudes, tan olvidadas como denostadas en los últimos tiempos.

Si has leído hasta aquí… molas. Lo que hay, es lo que ves; ahora ¡escúchalo!