Los Radiadores publican Los perros ladraron

Me he sentado a escribir estas líneas, después de tomármelo con la parsimonia y el respeto que esta nueva entrega de Los Radiadores, a mi juicio, se merece. Ahí está mi tocata, desengrasado, girando sin urgencias, al tempo que marca la sublime Buddy Holly y Los Radiadores, cómo no, sonando en mi habitación. La banda formada por Raúl Tamarit, El Joven, Sergio Domingo y Vicente Metralla puede sentirse muy orgullosa de este disco. Y tú y yo estamos de suerte ante tanta cabezonería y constancia, pues fruto de ellas ha nacido este soberbio LP titulado "Los perros ladraron".

Esta tarde me he machacado "Gasolina, santos y calaveras", "Manual de supervivencia" y, por supuesto, "Los perros ladraron", no exagero, me he metido un impresionante chute sonoro de Los Radiadores y cuanto más me adentraba en su mundo, más me gustaba y menos miedo tenía a una posible mala sobredosis. Ya, ya sé que hay muchos más discos que oír sobre la mesa de trabajo, no hay tiempo que perder, la inmediatez, el usar y tirar, que pase el siguiente... pero yo no tengo esos problemas y puedo saciarme de lo que me dé la gana y hasta que me dé la gana, privilegio de los que ya no estamos en el negocio.

Y sí, estos tipos saben lo que quieren y lo demuestran a cada paso que dan. Pienso que han conseguido acuñar su propia marca de la casa. Hoy sí puedo afirmar que Los Radiadores suenan a Los Radiadores, no hay confusión posible, y este pequeño detalle es el que permite engrandecer y dar personalidad a un nombre, a un proyecto. No está al alcance de cualquiera, te lo asegura un perro viejo cansado de mediocridades y de estrellas del r'n'r.

"Los perros ladraron" es un sabio e inteligente avance en la carrera del combo valenciano, me encanta su sobria producción, entiendo que Dani Cardona tiene algo que decir ahí; me atrapa el tratamiento de las guitarras, juguetonas y vacilonas por momentos, y, cuando se tercia, amurallan y enmarcan, demoledoras. La base rítmica, Metralla y Sergio, se comporta durante todo el minutaje como es de esperar en una buena banda de Rock: viril, con gusto y contundente (no soy machista, ni machisto, ahórrate el comentario). Y dejo las voces para el final, Raúl cada vez es más dueño de la situación y eso se nota, para bien, en el resultado y acabado de las canciones. Buenas letras para un timbre de voz, que te podrá gustar más o menos, pero que es algo que sale del corazón, algo que nace de la convicción de alguien que siempre quiso tener una banda de rock and roll. Y eso son palabras mayores. A mí me agrada.

Los Radiadores siguen con la norma de contar con escasos colaboradores en sus grabaciones, exceptuando las puntuales aportaciones de nuestro querido Manolo Bertrán, este larga duración sabe, y bien, a coto privado del cuarteto. Se agradece.

Este trabajo, con un bonito arte final a cargo de Balbina Benito, lo tienes disponible en las plataformas digitales (Spotify, iTunes y BandCamp) y en formato vinilo, en tirada limitada para coleccionistas, en la web de la banda. No te lo pienses, más no te pueden dar (por ahora).

Prostituto de extraterrestres

 

Acabo de despertarme de leer “Prostituto de extraterrestres”, mi rictus está marcado por una luminosa sonrisa bobalicona y un hilo de baba recorriendo la comisura de mis labios. Me siento satisfecho. Ha sido un buen viaje. Mientras me rasco los huevos, me viene a la chola mi madre.

Mi madre tiene su frase mítica: “Manolito, no me vuelvas loca la cabeza”. Solo ella me llama Manolito, aun hoy en día a mis 56 años. Tanto a mi hija, como a mi esposa y a mí, nos divierte oírsela cuando me la espeta a bocajarro con ese acento canario que tanto echo de menos a mi alrededor. Suele usarla como arma de autodefensa cuando le vacilo cariñosamente bombardeándola con mis paridas y ocurrencias más disparatadas. Ella las ríe cómplice y divertida, en el fondo es una cachonda, pero hay un momento en que todo la sobrepasa y la utiliza. Su frase mítica. Paro.

Rafael Fernández es mucho más que un tipo que escribe libros, mejores o peores, eso va por barrios. Ezcritor, decía, es un estilo de vida y, quizás, por eso me atrapó desde que supe de sus andanzas. Hasta donde yo sé, creo que es un mestizo como yo, mitad guanche, mitad godo. Un nómada en misión apostólica por la península, alentando el levantamiento de los subhumanos e intentando sentirse lo más libre posible dentro de un Sistema que todos tenemos asumido, inevitablemente, como animal de compañía. Él es un hacedor de sueños, un incansable rastreador de ilusiones dispuesto a compartirlas con todos nosotros.

Su obra ahuyenta de mí los temores de sentirme como un ser raro por mis pensamientos más escondidos. Y, sin embargo, a otros le servirá de consuelo para sentirse personas maravillosas comparándose con cualquiera de sus protagonistas. Ahora bien, si eres de la cuerda del estúpido buenismo y lo políticamente correcto, mejor tómate un Lexatín o córtate directamente las venas. No olvides subirlo a tu muro de Facebook.

Volvamos a su última entrega. No te vas a aburrir, eso sería lo imposible. “Prostituto de extraterrestres” es intriga, acción, secuestro, putas, asesinos en serie, existencialismo, mundo laboral, otros mundos, share televisivo, corrupción, realeza, chantaje, sexo, zoofilia, amor, desamor, odio, amistad, lealtad, traición, drogas, ficción, lenguaje desbocado, machismo provocativo, crimen sin castigo, abuso de poder, doblegados, perdedores, canibalismo, aberración, internet, redes sociales, enfermedades raras, glamur, deporte, humor, ironía, reality show, unas pinceladas de escatología y mucha cotidianidad, tanta que quizás puedas llegar a reconocerte en algunos de sus pasajes, te guste o no. Lo admitas o no.

Palabrita del Niño Jesús.

Revólver, capitol capital



Acabo de llegar del cirujano, de que nos den los resultados de las pruebas de Teyma, vale, la tienen que volver a operar como en el 2006, pero esta vez, por prevención, gracias a Dios si es que existe, los seguimientos periódicos a los que ha estado sometida, año tras año, han dado sus frutos y hemos pillado al bicho con antelación. Comenzamos preparativos y para finales de mes atacaremos al malo de la película. Y le volveremos a patear el culo de nuevo (¡qué coño, pues claro!). Cerraré los ojos y pensaré en algo bonito.

Y me digo, joder, si mi Carlitos estrena trabajo hoy (sé que me permites el diminutivo cariñoso y el adjetivo posesivo), otra buena noticia en este rocambolesco viernes de febrero. Tío, vaya pedazo de foto en la portada, de tus mejores portadas (no es un cumplido, mi querido Domingo J. Casas, es lo que es). Clase, fuerza y belleza. Vale, estoy en Spotify (de pago, prémium, nada de mierdeces con anuncios, aún respeto el esfuerzo de los artistas). Llamo a mi hija y le digo: "Mañana en Elche me pillas mi copia física". Ella se queda mirando como diciendo... pero si ya lo tienes ahí. Ay, juventud, ay personal shoppers, ay estúpidos youtubers. Sí hija, píllamelo, para mí es un sano ritual desde 1979 con este señor, y le busco entre los vinilos el single de Garage para que me entienda un poquito mejor. Vamos a ver, hija mía, si Bowie saca un nuevo disco no lo compro (dios mío, si me escuchara Rafa Cervera), pero esto, en mi vida, es otra cosa, algo que tiene sentido y colma, como a un teenager, mi ilusión. Vale, papá, no te enrolles más, le diré a mi novio que me lleve en su Mustang Shelby del 66. Te lo traeré. Gracias, hija, cuidado con los besos de contrabando. Me gusta ejercer de padre, me siento orgulloso.

Llevo unas tres escuchas seguidas (sí, siempre he caído en las exageraciones, mejor 2 gramos que medio, ¡qué mierda!. Tardé tiempo en encontrar los puntos intermedios, posiblemente mucho más que los G). Bueno, pero aquí estamos todos, con nuestros premios y cicatrices, y eso es lo que cuenta. Carlos, me parece que has conseguido escribir un excelente capítulo dentro del libro de tu vida, de tu carrera. Siempre has apostado fuerte, sin miedo al Blackjack, incluso perdiendo lo que no tuviste en algún casino de Portugal. Todo me suena a ti, coño, que si existe la marca España, también reluce la marca Goñi. Para alegría de los amigos y ardor de estómago de los envidiosos. Y eso no está nada mal, al contrario, es un mérito que solo consigue poca gente en este país de mediocres, cobardes y derrotistas. Y tú perteneces a esa minoría de luchadores y soñadores que nunca abandonaron su sueño. ¿Otra ronda? ¡Más tequila!, para los que estamos y los que ya no. Muchas gracias por esta canción. Y por todas.

Sobrio, maduro. Emocionante, fascinante. Eso y más es Capitol. Letras preciosas, precisas, mimadas. Me encanta como las interpretas. Es más, creo que cantas mejor que nunca. Cuarta escucha, no me aburro, levito gozoso y vicioso entre ángeles de alas sucias y Campanilla. Cierto, Peter Pan es una moña, quizás al pobre le pudo la vanidad de ser el protagonista del cuento, debería haber aprendido del gran Sacristán.

Catorce composiciones que te mecen con embaucadora y dulce cadencia. No hay sobresaltos, no hay trampas, el equilibrio no los necesita y, sin embargo, Capitol será reconocido, con el tiempo, como un disco capital en tu obra (perdona el juego tonto de palabras). Me gusta ejercer de amigo, me siento orgulloso.

Sin Barcelona y con frío en Madrid, mejor nos volvemos a ver, como siempre, en algún cruce de caminos, o en Magnolia Lane.

MC Alberto, vengan a ver



Veinticinco cortes completan esta nueva entrega de MC Alberto en formato de doble CD. "Vengan a ver" es una obra impecable en contenido y presentación donde no sobra nada.

El artista castellonense, rodeado de una lista interminable de colaboradores, donde destacan Pacífiko y DJ Xenivax, incursiona con clase, y sin prejucios, en estilos como el reggae, soul, funky o rock para fusionarlos con credibilidad  con la cultura hip hopera . Canciones con bases ricas en matices sonoros por donde se desliza con habilidad la inteligente lírica de este gran maestro de ceremonias.

* Esta reseña apareció publicada en Mondo Sonoro (Comunidad Valenciana). Enero, 2016.

Más info de este disco en BandCamp.

Diastema girls



Tercera entrega de Carolina Otero & The Someone Elses que los afianza como una de las propuestas más sólidas y creíbles de una escena local que hace tiempo que se les ha quedado pequeña. Diastema Girls es un disco rebosante de canciones excelsas que piden su escucha una y otra vez.  Cortes como “Toxic bottled boy”, “Daphne calling” o “A new sun” bien merecen tu atención.

* Breve reseña para la lista de discos destacados de 2015 publicada en Mondo Sonoro Comunidad Valenciana. Enero, 2016.

Este disco lo puedes disfrutar al completo en el BandCamp oficial de la banda. Y también los puedes conocer un poquito más a través de su Facebook.